Correr para perder peso, ¿funciona?

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Correr es el método mas utilizado entre los que quieren perder peso. Sin embargo, puede que no sea tan efectivo como piensas.

Quieres perder peso y decides salir a correr, pensando que practicando running lo conseguirás rápidamente. Y a pesar de dedicar varios días a esta tarea, no notas resultados. Tu talla sigue siendo la misma. ¿Qué ocurre? Seguramente, esa no sea la estrategia más adecuada para empezar a ver cambios en el espejo. Ni tampoco para llevar una vida saludable.

Correr no es suficiente

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Aunque no lo creas, el running no es tan efectivo como parece. De hecho, para perder peso a largo plazo, largas sesiones de ejercicio aeróbico no te llevarán a tu objetivo. Con ellas quemarás calorías, pero también masa muscular, que es, a su vez, la encargada de quemar las calorías que ingieres. Por tanto, llegará un momento en que tu cuerpo se estanque porque no sea capaz de quemarlas por sí mismo. Por eso es imprescindible incluir el entrenamiento de fuerza en tu planning.

Además, lo ideal es comenzar con este entrenamiento, para poder levantar las cargas con energía y vaciar los depósitos de glucógeno. Después, puedes correr durante 20 minutos, ya que tu cuerpo utilizará la grasa como energía. ¿Suena bien, verdad? Pues, aun con todo, existe otro factor del que van a depender todos tus progresos: la alimentación.

Come mejor, no menos

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Contar calorías no siempre es la mejor estrategia. De hecho, probablemente solo sirva para que te obsesiones con ellas. Para adaptar tu alimentación a tus objetivos y perder el peso que quieres, la clave es priorizar siempre la comida real sobre los productos procesados. Es decir, frutas, verduras, frutos secos y proteínas de calidad frente a los congelados, envasados y ‘snacks’ supuestamente dietéticos.

Si no comes suficiente, tu cuerpo no rendirá durante el ejercicio, y tampoco quemará grasa, sino que la acumulará por miedo a quedarse sin alimento. Por eso, para evitar que entre en ese ‘estado de alerta’ debes alimentarte, incluyendo todos los nutrientes necesarios: proteínas, grasas y carbohidratos en sus versiones más auténticas. ¡Ahora sí que nada puede estropearte los planes!

Periodista y aprendiz de vida (saludable). Mantén siempre la mente más abierta que tus ojos

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