Yoga durante el embarazo

El embarazo es una etapa preciosa en la que todo cambia. Sin embargo, no por ello debes dejar de hacer cosas que te gustan, como el yoga.

Yoga durante el embarazo

La vida fitness es maravillosa. Sin embargo, muchas mujeres la abandonan al enterarse de que están embarazadas, por miedo a dañar al bebé. Ésto es un error. Practicar deportes de bajo riesgo y yoga durante el embarazo proporciona numerosos beneficios para la madre y para el bebé.

Ayuda a combatir el estrés

Relajación

Relajación / shutterstock

Este es uno de los muchos beneficios del yoga , que adquiere un valor especial cuando se habla de embarazadas. Durante el periodo de gestación la mente de la madre se llena de preocupaciones constantes. ¿Estará bien? ¿seré capaz de educarlo correctamente? ¿me dará tiempo a prepararlo todo? Estas dudas, unidas a las tensiones y obligaciones del día a día, pueden causar mucho estrés.

Por eso el yoga es muy beneficioso. Al practicarlo estaremos cuidando nuestra salud mental y llevaremos mejor la situación. Además, no hay que olvidar que nuestra mente estará conectada, en este caso, con dos cuerpos, el nuestro y el del bebé. El estrés materno puede afectar al crecimiento fetal. Así que, no lo dudes, y medita.

Ayuda a controlar la respiración

Respiración

Respiración / shutterstock

El yoga se basa, entre otras cosas, en el control del propio cuerpo mediante la respiración. Concretamente, hay una técnica llamada “ujayi” que deberías practicar si vas a ser mamá. Se trata de una forma de respirar muy parecida a la que se enseña en las clases de preparación al parto, inspirando y espirando profundamente.

Nos mantiene en forma

Forma física durante el embarazo

Forma física durante el embarazo / shutterstock

Mantener un buen estado físico durante el embarazo es complicado. No te estamos diciendo que por practicar yoga no vayas a engordar, porque lo harás, pero sí que los kilos ganados irán donde tienen que ir. Son muchas las mujeres que, durante el embarazo, se relajan en cuanto al peso y luego tienen que sudar la gota gorda para recuperar el tipo. Practicando yoga durante el embarazo conseguirás mantener tus músculos en forma y notarás una recuperación mucho más rápida tras el parto.

Fortalece los músculos abdominales y del suelo pélvico

Fortalecer suelo pélvico

Fortalecer suelo pélvico / shutterstock

Estas zonas se resienten mucho durante el embarazo, ya que cargan con casi todo el peso del bebé. Por eso es bueno fortalecerlas de cara al postparto. Además, tener toda esa zona fuerte nos ayudará cuando llegue el momento de dar a luz.

Alivia los dolores de espalda

dolor de espalda

Dolor de espalda / shutterstock

Durante el embarazo el cuerpo sufre muchos cambios, entre ellos, el de su centro de gravedad. El peso está, ahora, muy descompensado y la columna tiene que hacer un sobre esfuerzo para mantenerse erguida. Por eso, muchas mujeres sufren problemas y dolores de espalda durante la gestación. El yoga ayuda a aliviar esa tensión y supone un alivio casi inmediato del dolor.

Posturas de yoga durante el embarazo

Postura del gato

Postura del gato / shutterstock

Hay algunas posturas de yoga que es mejor no hacer durante el embarazo. Otras, simplemente, es casi imposible llevarlas a cabo. Sin embargo, existen cinco muy recomendadas para ese periodo de la vida.

Posición del loto: Consiste en sentarse cruzando las piernas, con la espalda recta y las manos sobre las rodillas. Esta posición ayuda a relajar la parte inferior de la espalda.

Posición del gato: Nos ponemos a cuatro patas, inspiramos mientras llevamos la barbilla hacia el pecho, encorvando la espalda en forma de U, y exhalamos arqueando la espalda mientras subemos la cabeza. Esta posición libera la columna vertebral del peso y la presión, relajando la espalda.

yoga embarazo

Yoga en el embarazo / shutterstock

Posición de la anguila:Consiste en ponerse de rodillas, cruzando los brazos por delante de tal manera que el brazo izquierdo esté por encima del derecho. Se juntan las palmas, se levantan los codos y se estiran los dedos hacia el techo. Esta postura ayuda a mejorar el equilibrio y aliviar los dolores de ciática.

Posición del bebé: Se realiza tumbada boca abajo, flexionando la pierna derecha y apoyando la rodilla de lado a la altura de la cadera. Dejamos la pierna izquierda extendida. El brazo derecho también debe estar flexionado, mientras ponemos el izquierdo debajo de la mejilla o extendido al lado del tronco, con la palma de la mano hacia arriba. El tronco debe estar levemente elevado y apoyado del lado izquierdo.

Viparita Karani: Nos tumbamos en el suelo, con la cadera lo más pegada posible a la pared, y estiramos las piernas hacia arriba. Las mantenemos dejándolas un poco separadas. Esta posición tiene numerosos efectos beneficiosos para la circulación.

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