Cómo sanar la herida emocional del abandono

Cómo sanar la herida emocional del abandono

Hay heridas que no se ven pero que se sienten en lo más profundo de nuestro corazón y nos desgarran por dentro. Son las huellas de las dificultades y los problemas vividos en la infancia que si no son sanadas nos repercutirán a lo largo de nuestra vida. Una de ellas es la herida emocional del abandono. Profundicemos en este artículo sobre ella.

El sentimiento de abandono

Abandonar a alguien significa distanciarse de esa persona, alejarse y no tener nada más que ver con ella, ya sea física, emocionalmente o de ambas formas. De hecho, el abandono más común es aquel en el que los lazos afectivos se cortan o nunca han existido y los sentimientos que predominan son de apatía y frialdad por la persona que lo ejerce. Aunque conviene aclarar que en algunas situaciones para que esta herida surja no tiene porqué haber un distanciamiento físico o emocional real sino la sensación de haber sido abandonado.

Así, el sentimiento de abandono es un vacío que cala muy hondo desde niños y que supone toda una batalla interna que puede arrastrarse toda la vida si no se sana por las graves implicaciones psicológicas que conlleva. De algún modo, sentirse abandonado significa sentirse desarropado de apoyo y afecto, privado de un sostén al que agarrarse y que proporcione seguridad.

Cómo sanar la herida emocional del abandono

Shutterstock

Además, aunque cada niño tiene su particular forma de afrontar esta situación es común que esta sea vivida como un trauma y que muchos de ellos se construyan una máscara para protegerse de las emociones vividas como el dolor y el sufrimiento y que se caracteriza según las investigaciones de Lise Bourbeau por ser una personalidad dependiente. Así, la persona que se siente abandonada tenderá a crear lazos de dependencia con el fin de no volver a experimentar lo vivido.

El rastro de la herida emocional del abandono en el adulto

Sentirse abandonado en la infancia o incluso en la época adulta deja un rastro muy profundo que desemboca en sentimientos de desconfianza y temor a volver ser abandonados. Las personas que han sido víctimas de esta situación nunca han experimentado lo que significa ser arropados por lo que a la mínima, pensarán que en cualquier momento puede volver a pasarles. De ahí a que sean tan inseguros y eviten cualquier tipo de discusión.

Su mayor temor es la soledad, ya que están convencidos de no poder soportarla. Por esta razón, son capaces de aguantar situaciones difíciles y complicadas en lugar de poner un punto y final. Prefieren creer que todo va bien antes de experimentar de nuevo la sensación de abandono. También viven en conflicto con ellos mismos porque por un lado exigen mucha atención pero por el otro se preocupan por si esta será demasiada y acabará por molestar a otros. Viven en una continua ambigüedad.

Para las personas que tienen la herida emocional del abandono la emoción más intensa y presente en sus vidas es la tristeza y para no sentirla buscan la presencia de los demás. Aunque también puede que se aíslen en algún momento pero no es lo común debido a su temor.

Además, suelen sabotearse a sí mismos pensando que no merecen ser felices o amados, considerándose no válidos para cualquier tipo de relación. Por eso suelen volverse tan dependientes y demandantes de reconocimiento y aprobación por parte de los demás. Al no sentirse seguros de sí mismos tienen que buscar esta sensación en los demás.

Cómo sanar la herida emocional del abandono

Sanar la herida emocional del abandono consiste en reforzar y potenciar la autoestima arañada en la infancia. Para ello, dejar ir el pasado mediante el perdón es muy importante, porque si no lo liberamos y nos quedamos con el resentimiento nuestra herida seguirá sangrando y repercutiendo en nuestras relaciones.

Cómo sanar la herida emocional del abandono

Shutterstock

Otra de las maneras de curar esta herida es acudir a un especialista del ámbito de la psicología para que nos ayude a procesar lo vívido y sobre todo, a comunicarnos emocionalmente. Si expresamos cuáles son nuestras necesidades y temores podremos conectar con las personas que nos rodean y establecer relaciones más sanas que no se alimenten del miedo a perder al otro.

En definitiva, sanar la herida emocional del abandono es preocuparse y cuidar de si mismos porque aunque el pasado y el sufrimiento no pueda borrarse siempre es posible comenzar de nuevo.

Danos tu valoracion