Aparca las prisas y disfruta el momento: Movimiento Slow

Aparca las prisas y disfruta el momento: Movimiento Slow
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Suena el despertador, te das una ducha rápida, desayunas, coges el coche o el metro, trabajas, haces una pausa para comer, trabajas, vuelves a casa, cenas y a la cama. Así se resume tu rutina. Prisas y más prisas y mientras, tu tiempo se va consumiendo. Cuando quieres darte cuenta no has hecho nada de lo que querías y ha pasado otra semana. ¿Preocupada? Hay una solución: aprender a disfrutar el momento o lo que llaman Movimiento Slow.

Vivir en automático, vivir superficialmente

Si el día tuviera más de 24 horas, todo iría mejor” te sueles decir para consolarte. Pero no te equivoques, si esto ocurriera seguro que pedirías más… La velocidad puede ser muy divertida al principio, sobre todo esa sensación provocada por el subidón que te proporciona la adrenalina. Pero la tendencia es que cuanto más haces, más vas a pedirte sumergiéndote como resultado en una espiral muy destructiva.

Aparca las prisas y disfruta el momento Movimiento Slow 3

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Ante esta situación, frenar y aparcar las prisas se convierte en un mecanismo de supervivencia. Porque no se trata de alargar el día sino de aprender a organizarte, saborear cada momento y olvidarte de esas preocupaciones que te distraen de lo que haces. Con este fin surgió el Movimiento Slow, la tendencia que apuesta por vivir a la velocidad de un caracol.

Esta filosofía de vida apuesta por la lentitud desde una visión positiva y equilibrada, confiando en que tomarse las cosas con más calma ayuda a ser más felices y disfrutar de la vida.  Carl Honoré, periodista, escritor y embajador del Movimiento Slow en el mundo afirma que una vida rápida es una vida superficial y que ralentizar disminuye la sensación de estrés constante, mejora nuestro descanso, aporta calma interior y potencia el crecimiento personal.

Ahora bien, este movimiento no se refiere a que dejes de responsabilizarte de todo sino que es mejor invertir en calidad que en cantidad y para ello, la mejor forma es saborear lo que haces en el momento presente. Porque no se trata de que te conviertas en una esclava del tiempo sino que aprendas a gestionarlo, tomando su control y priorizando aquellas actividades que enriquezcan tu desarrollo integral como personal.

Movimiento Slow, más lento mucho mejor

El origen de este movimiento fue en la última década de los 80 en Roma como protesta ante la apertura de un establecimiento de comida rápida en la Plaza de España. El periodista Carlo Petrini   consideró esto como un ataque peligroso a la saludable alimentación de la dieta mediterránea, emprendiendo así una lucha contra la comida rápida, no solo por la calidad de este tipo de comida sino para promover además el disfrute del sabor y las conversaciones pausadas alrededor de una mesa.

Aparca las prisas y disfruta el momento: Movimiento Slow

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Así, primero fue Slow Food pero luego, este “aparcar las prisas” se propagó a los hogares, la moda, el sexo, la crianza… convirtiéndose finalmente en una filosofía de vida en contra de la impaciencia, el automatismo, la superficialidad y la multitarea. Porque como explica Carl Honoréel principio central del movimiento slow es tomarse el tiempo necesario para hacer las cosas correctamente y disfrutar por lo tanto, más del proceso”.

7 recomendaciones Slow

En un primer momento, desacelerar tu vida puede parecerte complicado pero con estos consejos puedes empezar a practicar:

  • Come despacio. Olvídate de comer de pie y con prisas. Tómate tu tiempo. Mastica despacio y degusta cada bocado. Si te encuentras acompañada, disfruta de la conversación con todos tus sentidos.
  • Aprecia la belleza que te rodea. No hace falta viajar para descubrir cosas maravillosas. Pon atención a tu alrededor, seguro que hay paisajes y vistas a tu alrededor que ni siquiera habías vislumbrado.
  • Tómate respiros. Descansa ya sea en el trabajo como en casa o cuando estás fuera. No hay nada más reconfortarte que parar, reponer fuerzas y conectar con una misma para continuar. Además, tu mente también lo necesita para oxigenarse y descargar.
  • Busca un tiempo para hacer algo que te gusta. Leer un libro, ver una serie, pintar o escribir… Tienes derecho a dedicar un tiempo de tu semana a algo que te gusta y te hace disfrutar. No lo olvides.
Aparca las prisas y disfruta el momento: Movimiento Slow

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  • Reduce la conexión digital. La sobrecarga de pantallas no te permite entregarte 100% a aquello que estés haciendo. Da igual que sea tu móvil, el ordenador o una tablet, desconectar es necesario y sobre todo, que tu trabajo no contamine a través de las pantallas tu vida personal.
  • Practica meditación. Meditar te permite deshacerte de las preocupaciones, conectar con el presente y relajarte. Con 10-15 minutos diarios es suficiente para empezar a tener beneficios psicológicos.
  • Aprende a saborear cada instante. Cuando comas, te estés dando una ducha, te encuentres en el trabajo o haciendo ejercicio simplemente haz eso. Nada de pensar en lo que harás luego o mañana. Ábrete a las sensaciones provocadas por lo que estés haciendo y déjate llevar.

Ahora ya sabes, ¡a saborear cada segundo y disfrutar el momento! Porque no se trata de contar el tiempo sino de hacer que este cuente.

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