Enseñar responsabilidad a los hijos

La infancia es un periodo feliz, pero también es una época de preparación para la vida adulta. Por eso es bueno que los niños aprendan a ser responsables.

Enseñar responsabilidad a los hijos

La vida adulta está plagada de responsabilidades. El trabajo, la familia, los impuestos…todas ellas nos acarrean quebraderos de cabeza sin parar. Por eso, muchos padres intentan evitar que sus hijos pasen por esa misma situación y les eximen de obligaciones. Y es un error. La infancia y la adolescencia deben servir para adquirir las habilidades necesarias para la vida adulta. Por eso es tan importante enseñar responsabilidad a los hijos.

Conseguir que nuestros hijos adquieran ese sentido del deber puede ser más o menos difícil, dependiendo del niño. Sin embargo, hay ciertas pautas que podemos seguir para conseguirlo. Algunas de ellas, de hecho, dependen solo de nosotros.

Sé un ejemplo

Adulto responsable

Adulto responsable / shutterstock

Los adultos somos el espejo en el que se miran los niños y su referencia durante la infancia. Si quieres que tu hijo sea responsable primero tienes que hacer autocrítica y mirar si tú lo eres. Si el niño ve que dejas todo para el último momento o que eludes compromisos con otros, asumirá que esa es la conducta correcta. Ponte el reto de ser más responsable y el niño lo seguirá contigo.

No asumas sus responsabilidades

Niña estudiando

Niña estudiando / shutterstock

Es una conducta cada vez más común, padres que se toman las obligaciones de los hijos como propias. Si tu hijo tiene deberes es él quien debe hacerlos. Si tu hijo tiene un examen es él quien debe estudiarlo. Está bien que estés ahí por si necesita ayuda, pero ¡no hagas las cosas por él! Sabemos que cuesta, porque queremos que nuestros hijos triunfen, pero jamás lo lograrán si papá o mamá le hacen los ejercicios.

En casa sigue la misma regla. Si tu hijo deja los juguetes por medio debe ser él quien los recoja. Igualmente, si bajar la basura o poner la mesa es su tarea, no debes hacerla tú. Comprende que debes prepararle para el mundo de fuera y, en la vida adulta, nadie va a hacer nuestras tareas por nosotros.

Educa desde muy pequeño

Niño recogiendo

Niño recogiendo / shutterstock

El mundo de la psicología lo está advirtiendo, cada vez hay más adolescentes incapaces de asumir ninguna responsabilidad. Ésto se debe a que muchos padres retrasan el momento de introducir el sentido del deber en su educación porque les parece que el niño es demasiado pequeño. Sin embargo, los hijos aprenden desde bien pequeños a andar, a hablar y que el fuego quema. De la misma manera pueden aprender a hacer tareas.

La responsabilidad se puede comenzar a enseñar desde los dos años. A esa edad el niño es capaz de tareas como recoger sus juguetes o guardar sus zapatillas. Con tres años puede ayudarnos, también, a regar las plantas o a poner la mesa (colocando las servilletas, por ejemplo). A medida que vaya creciendo daremos más responsabilidades al niño, tanto en casa como con sus cosas.

Valora cuando son responsables

Padres felicitando

Padres felicitando / shutterstock

Igual que debes afearle cuando no cumple con su obligación, también debes valorar cuando sí lo hace. Es lo que se llama refuerzo positivo. Felicítale cuando cumpla con una tarea a tiempo o cuando consiga hacer algo nuevo. De esta forma aprenderá que hacer las cosas mal tiene consecuencias, pero hacerlas bien también.

Eso sí, ten cuidado con el refuerzo positivo, para no pasarte. Si el niño aprueba todas puedes felicitarle y comprarle una chuchería o un pequeño juguete, pero nada más. No hace falta montar una fiesta cada vez que cumpla con su obligación.

Asumid que no pasa nada por no hacer las cosas perfectas

Aprendiendo a regar

Aprendiendo a regar / shutterstock

Seguro que la primera vez que guarda la ropa en el armario no lo hace perfecto. Igualmente, puede dejar algún plato sucio la primera vez que friegue o tender mal alguna prenda. Asume que tu hijo no es perfecto y que eso va a pasar.

Sin embargo, cuando veas que está cumpliendo con su obligación, pero no de forma perfecta ¡déjale terminar! es bueno que el niño vaya aprendiendo poco a poco. Otra opción es que vayas junto a él y le enseñes la forma de hacerlo, siempre con cariño y utilizando la comunicación afectiva. Lo que no debes hacer jamás es decirle que se vaya, que ya terminas tú, porque entonces asumirá que, si no sabe hacer algo, otro lo hará por él.

Aplica la misma regla con los estudios. Cuando el niño haga mal una tarea puedes ayudarle, pero jamás hacerla con él. Si suspende un examen y sabes que no se ha esforzado todo lo que podía, regáñale por no haber cumplido con su obligación, pero no por haberlo hecho mal. Si sabes que ha dado el 100% siéntate con él a repasar los fallos, pero sé positiva. Recuerda que lo importante es enseñar responsabilidad a los hijos, no que enseñarles a ser perfectos, y es bueno que sepan que en esta vida hay margen de error.

Marca un horario en casa

Horario

Horario / shutterstock

Será la mejor forma de que aprenda a asumir responsabilidades y aprovechar el tiempo. Siéntate con él y haced juntos un horario. Demuéstrale que, si de 17 a 19 es el tiempo de hacer la tarea, debe hacer la tarea en ese tiempo y no eternizarse, porque si no no podrá jugar. Igualmente, haz un horario paralelo con tus obligaciones, para que vea que es posible cumplirlo.

Enséñale a ser responsable también con otros

Niños con su abuela

Niños con su abuela / shutterstock

Si el niño se compromete a ir a un cumpleaños, aunque en el último momento diga que no le apetece, debe ir. Igual que si se ha comprometido a visitar a la abuela, debe ir a verla. A la hora de enseñar responsabilidad a los hijos, es importante que aprendan que sus decisiones afectan a los demás. Por lo tanto, no solo tiene que cumplir con lo que le afecta a él, también con lo que afecta a otros.

De igual manera, si le propones ayudarte en una tarea y acepta, debe hacerlo. Recuerda que lo que cuenta es que cumpla con su compromiso, no que haya tenido la intención de hacerlo.

Enséñale a ser responsable con los gastos

Niña ahorrando

Niña ahorrando / shutterstock

Es muy importante que el niño aprenda el valor del dinero. Por eso, es bueno que desde los 8 o 9 años tenga una pequeña paga para sus caprichos. De esta forma aprenderá a ahorrar para conseguir lo que quiere y entenderá que hay que priorizar porque no se puede comprar todo. Ah! y si se gasta todo su dinero y quiere, por ejemplo, ir al cine, no le des más dinero así porque sí. Puedes ofrecerle que haga alguna tarea extra en la casa para ganárselo. De esta forma aprenderá que conseguir dinero cuesta trabajo y no lo malgastará.

A la hora de hacer, por ejemplo, la carta a los Reyes Magos, ponle un tope de cosas que pueda pedir y déjale claro que no le van a traer todo. Porque ¡no debes comprarle todo lo que pida! Recuerda que en la vida adulta no se puede tener todo y que es bueno que vaya aprendiéndolo. De esta forma, pedirá solo lo que realmente quiere y lo disfrutará mucho más.

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