Intercambiando alojamiento por nuevas experiencias: CouchSurfing

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Seguramente hayas escuchado alguna vez hablar  del CouchSurfing, sobre todo en los últimos años en los que han surgido nuevas formas de alojamiento que han transformado por completo el mundo de los viajes. El CouchSurfing es, básicamente, un sistema en el que el viajero se aloja de manera gratuita en cualquier parte del mundo. ¿Y cómo funciona?

En el Couchsurfing, un anfitrión ofrece un espacio en su casa (o en cualquier otro lugar similar, que esté destinado al alojamiento), ya sea un sofá o una cama, para acoger a viajeros en ella. De este modo, se produce un intercambio de alojamiento por experiencias: el huésped y el anfitrión conocen sus respectivas culturas, tradiciones, conocimientos e incluso degustan la gastronomía propia del país en el que se encuentran. De estos intercambios pueden surgir nuevas amistades e incluso es más fácil conocer el entorno de la mano de un habitante local, haciendo del viaje una vivencia más enriquecedora.

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El CouchSurfing nació en Estados Unidos, en el año 2004 y su nombre quiere decir “surfeen el sofá”, haciendo referencia a la búsqueda de un anfitrión que encaje con tus preferencias. Eres tú quien eliges dónde pasarás tu estancia, con quién y lo que harás durante la misma. Para ello, CouchSurfing cuenta con una serie de filtros mediante los cuales es más sencillo limitar la búsqueda según lo que ofrezca el anfitrión y lo que busque el huésped.

Filtros para encontrar tu lugar ideal

Para empezar la búsqueda es necesario introducir las fechas en las que desarrollarás tu viaje y el número de personas a acoger. Puedes limitar la búsqueda indicando si deseas compartir cama, habitación o bien si prefieres una habitación privada.También puedes indicar si necesitas que el espacio donde te alojarás esté adaptado para sillas de ruedas, si se aceptan niños o mascotas. Otros filtros son el sexo del anfitrión que te acogerá, fumador o no fumador y el radio en kilómetros en el que se encuentra tu lugar de alojamiento.

Una vez establecidos dichos filtros, aparecen los distintos anfitriones que se acercan más a tus preferencias previamente establecidas y al mismo tiempo se puede ver cuáles de ellos acogen huéspedes, no acogen o quizás lo hagan. Para hacer del CouchSurfing una experiencia lo más óptima posible, siempre es preferible comunicarse directamente con el anfitrión que desees, para así establecer juntos las necesidades y deseos que tengas o bien marcar los límites que fueran necesarios.

Un sistema donde la libertad es lo primero

En Couchsurfing no es obligatorio hacer de anfitrión: hay quienes ofrecen dicho servicio en su lugar de origen y cuando viajan pasan a ser huéspedes y hay quienes buscan alojamiento pero en su origen no pueden o no quieren acoger a otros viajeros. En definitiva, se trata de un sistema totalmente libre en el que lo verdaderamente importante es estar dispuesto a dar y recibir de forma desinteresada, por el simple hecho de vivir un viaje de una manera más profunda y cultural.

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Es cierto que a primera vista, esta forma de alojamiento puede no ser bien vista por algunos viajeros que se cuestionan si estarán seguros durmiendo en casa de alguien a quien no conocen. Todos los miembros de CouchSurfing tienen perfiles creados con sus intereses, los idiomas que hablan e incluso algunas fotografías. Para mayor seguridad, una vez finalizada la estancia los huéspedes pueden opinar sobre el anfitrión creando así unas referencias que podrán ser de utilidad a futuros viajeros, aportando mayor confianza a la hora de escoger el lugar donde se pasará la noche.

Couchsurfing: más allá de un sistema de alojamiento

El objetivo principal del CouchSurfing ya no es únicamente obtener un alojamiento gratuito: algunos viajeros también organizan eventos como rutas para conocer un área en concreto, quedadas en bares, parques, visitas a lugares de interés turístico en grupo, fiestas y un largo etcétera (te sorprendería la variedad de eventos que hay). Estos viajeros aprovechan sus estancias para relacionarse con personas de todo el mundo y así, seguir con la idea fundamental del CouchSurfing que es el intercambio de cultura de forma gratuita.

Por supuesto, el CouchSurfing puede resultar una opción algo lejana para aquellos acostumbrados a realizar estancias en alojamientos más comunes como puede ser un hotel, pero sin duda, es la opción que más te hará sentir el viaje con la riqueza que supone compartirlo desde el punto de vista de la gente que vive día a día en un determinado lugar y al fin y al cabo, desde una perspectiva más cercana a la realidad.

Graduada en Turismo y viajera sin fronteras

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