¿Debemos restringir los hidratos por la noche?

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Hidratos sí, hidratos no… Cada vez resulta más difícil ponerse de acuerdo en algo cuando se trata de nutrición. Y si encima entran en juego los hidratos de carbono, aún peor. Y es que se trata del macronutriente más temido en el mundo mundo del fitness y la vida sana.

Los hidratos no engordan

Pero tranquila, ¡los hidratos no son los culpables de que engordes o adelgaces! Al final del día, lo que importa es el balance calórico total. Es decir, si has consumido más calorías de las que tu cuerpo necesita, engordarás, y viceversa. Independientemente de que hayas comido pasta durante todo el día, o te hayas hinchado a frutos secos. Eso sí, y aquí viene lo más complicado: contar calorías tampoco funciona. Como es lógico, el origen de las calorías que consumes es tan (o más) importante como su cantidad.

hidratos pasta

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No es lo mismo comer una ración de verdura, con vitaminas, minerales y fibra, que una de macarrones. Mientras que las primeras tardarás en digerirlas, y nutrirán tu cuerpo, el plato de pasta, hecho con harina refinada, te llenará durante un rato, pero será tan fácil de digerir que, pasadas unas horas, tu cuerpo te pedirá más comida. Seguramente en forma de más hidratos.

Y lo mismo ocurre con la fruta. Aunque sea un alimento dulce, la fructosa contenida en la fruta tarda más en digerirse que el de cualquier bollería industrial, además de que ofrece un sinfín de nutrientes. Por el contrario, los productos que ofrece el supermercado, como galletas, bollos y chocolatinas, están compuestos por un interminable listado de ingredientes presidido por el azúcar, y el aceite de palma, un peligroso intruso culpable, junto al azúcar, de gran parte de los problemas de salud actuales.

Organiza tus platos en función del ejercicio

hidratos ejercicio

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Por tanto, entenderás que, al final, la hora a la que los consumas no es determinante, pero el tipo de hidratos y la cantidad en que los tomes sí, y mucho. Aun así, es cierto que si tratas de comer platos ricos en carbohidratos después de hacer ejercicio, tu cuerpo los asimilará mucho mejor, aprovechándolos para recuperarse del esfuerzo realizado. El resto del día puedes aprovechar para incluir proteínas de calidad y verduras en abundancia. Te proporcionarán nutrientes y te dejarán saciado, evitando los arriesgados picoteos en la oficina. ¡Y no te olvides de las grasas saludables! Aliña siempre tus ensaladas con una cucharada de aceite de oliva y añade semillas y frutos secos para darles un maravilloso toque crujiente.

Periodista y aprendiz de vida (saludable). Mantén siempre la mente más abierta que tus ojos

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